lunes, 6 de agosto de 2007

qué?.


No, no estoy diciendo que yo no cometo errores, que yo no hago pesadeces, que no tengo deseos ni pensamientos malos. No creo tampoco ser mejor que los demás, ya que mi condición de humana me limita a ser HUMILDE. Creo sí, que al tomar distintos caminos, al optar por ciertas experiencias diferimos del punto en común. Me hace preguntar infinitamente lo que pasa por sus cabezas, por qué actúan así, cómo escogen lo que dicen y cuándo dejan de creer en su limitante. Personalmente no uso amuletos, no tengo nada material a qué aferrarme, ni me interesa poseerlo. No tengo convicciones terrenales a las cuales entregarles devoción, ni creo ídolos en mi cabeza, todo lo que soy es lo que es, y si alguna vez llegase a rendirle culto a algo, simplemente sería porque éste supera mi imaginación y las posibles explicaciones que podría llegar a darle, eso sí, mi admiración la poseen muchas cosas, sobre todo aquellas que no tienen ciencia. Me hace falta iniciativa propia, me hace falta seguridad, me hace falta reconocer ciertas cosas. Lo sé. Y no entiendo cuál es la fórmula para ser feliz, desconozco sus ingredientes, pues cuando lo he sido prefiero entregarme sin cuestionarla, y es algo que hago con excepción. Tengo cierto rechazo a mi especie, al fanatismo, a lo que hace malo al hombre, a lo que nos quita la inocencia, a lo que hace sacar lo peor de cada uno, y amo la espontaneidad, amo la risa de mis amigos, amo cada cosa que me saca de este mundo, y amo cuando el amor es correspondido.