
Es que yo pensaba que todo era de una forma hasta que me tocó vivir, y yo sé que no he vivido nada de lo que les toca vivir a esas almas con menos agonias, pero estoy segura que aún no logro comprender por qué estoy aquí y por qué estoy tan consciente de todo lo que sucede y tan inconsciente de otras cosas también, que supongo son parte de ese proceso que llaman 'maduración' y yo siento que nadie piensa ni siente como yo, y que sufro cosas que no me corresponden y que no valoro las cosas que no me hacen sufrir, lo sé, porque más consciente no puedo estar y porque me cuesta ser espontánea, porque pienso mucho las cosas pero a la vez dejo otras muy a la deriva, y además me preocupo mucho de lo que ellos, y cuando digo ellos, me refiero a los demás mortales que les toca compartir conmigo esta estadia, y me preocupo mucho de cómo reaccionarán ante mis acciones, y siempre ha sido así y yo sé que no debería serlo. Pero aún así voy recopilando aquellas cosas que me tienen pensando constántemente y de las cuales me gustaría no tener memoria, pero es imposible.
Y me gustaría a veces no pensar más por qué pasan las cosas ni preguntarme por qué estoy escribiendo esto.
Después de ciertas insinuaciones de que todo estaba metido en esa bolsa llena de restos de lo que hemos sido durante cortas eternidades separadas cada una por encuentros llenos de lágrimas que hacen brotar su caricia y la de ella por su rostro inválido de querer no tener que estar consciente a pesar que ha perdido todo, y esa bolsa sigue ahi diciéndonos que casi hemos perdido las ganas de estar más, y que yo sé que queremos estar, pero ¿realmente él quiere estar? ¿realmente quiero yo estar?
No se trata de saber qué hacer o con qué llenar esa bolsa pues todo se encarga de hacerla más vacía o quizás más llena sin que tengamos que hacerle la tarea más difícil o todo lo contrario. Y cuando el plazo haya terminado sabremos que cuando sabíamos nada en realidad lo sabíamos todo y estoy segura que existen muchas razones que nadie quiere saber en realidad para querer nunca saber algo.

No puede ser que dude que confíe que dude que confíe que dude que confíe y vuelva a dudar sabiendo que podría confiar todo lo que quisiera. Estas temporadas se han encargado de llenar con ese líquido negro mis manos dentro de esa botella en que me rompí yo y él quedó completo, y que no es posible saber si me puedo volver a parar o simplemente ser reemplazada. Y dudo mil veces más porque no puedo ver, no me deja ver ni quieren que vea. Tendré que esperar una temporada más pequeña [pequeña??] para saber y volver a confiar o nunca volver a confiar o siempre dudar.
Antes prefiero no saber que tener que estar conciente de lo que ha pasado, de lo que se ha convertido y en lo que me ha convertido. No debo dejar de respirar porque su aliento se haya extinguido pero puedo hacerlo sin ganas. Me han dicho que no deje de esperar, que deje de esperar que no espere o que espere, veamos qué pasa si hago nada de eso, si él o ellos no hacen nada de eso, veamos qué pasa. ¿Por qué tendría que jurarle respeto si él sólo me lo prometió? ¿Por qué le habré dicho que estuviera consciente? No puedo negar que me gustaría dañarlo pero sólo para ver su reacción y bueno, quizás también, para saber qué se siente hacer eso que nunca me atreví a decirle al otro, y que creo nunca haré.